-Abrazos gratis: Este medicamento puede estar al alcance de los niños.

Ahora que Pedro Sánchez va a presidir un Gobierno de Pecadores, le sugiero que cree el Ministerio de los Abrazos y nombre ministro a Pablo Pineda, que es uno de los seres más achuchables del país. Ya va siendo hora de que una personalidad con síndrome de Down entre en el Consejo de Ministros, y lo digo en serio: en las últimas décadas hemos sufrido ministros que ya quisieran tener la altura moral y emocional de Pablo Pineda.

Ver a Pablo con El Langui en el programa Donde comen dos, de TVE, es un lujo, un regalo para el corazón y los sentidos, una catarsis de sencillez. Personas que hablan a personas, que saben abrazar y llorar cada vez que hace falta, casi siempre de alegría o por solidaridad. Andan por la vida sin reprimir las emociones naturales de la bondad y la empatía, sobre todo la empatía con los que sufren o con los más débiles.

¡Vaya que si necesitamos una Escuela de Abrazos! Nada más ecológico y natural que dar “Abrazos Gratis”, como los de Pablo y El Langui, como los de Sandra y sus amigas. “Solté todo lo que tenía y fui feliz, solté las riendas y dejé pasar. No me ata nada aquí, no hay nada que guardar, así que cojo impulso y a volar…”.

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