Soy un mal español

Esta columna me ofrece cada semana la ocasión de reflexionar para ser mejor persona o intentarlo, que no es fácil. Es un ejercicio sanador: de viernes a viernes la columna brota como manantial, crece libre como adolescente y luego reposa hasta que, como dice Noemí Sabugal, cae la fruta madura. En este proceso me impongo la disciplina de escribir sin insultar, pero ¡cómo me cuesta! ¡Qué ganas de mandar a tomar por saco a media docena de esperanzas aguirres! Sería envilecerme y yo escribo, ya lo he dicho, para procurar ser mejor. La fruta ha madurado esta semana viendo...

Read More