Caricia (cuento navideño)

Cuenta la leyenda que el lago de Carucedo se formó con las lágrimas de la ondina Caricia, enamorada del pretor romano Tito Carissio, que andaba por allí robando el oro de Las Médulas. O tal vez Caricia era una joven berciana, hermosa y resalada, como nos gusta imaginarla, y Carissio la rondaba a deshora, así que ella se puso a salvo ocultándose en una pequeña barca de remos, entre las nieblas del lago. Carissio, loco de pasión, acudió a la orilla por entre los juncos y zarzales, bajando según se va desde Orellán hacia Borrenes, y depositó sobre la...

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