Las manzanas podridas

Estaba Newton meditando bajo el árbol de la Ciencia y cayó sobre su privilegiada cabeza una manzana podrida, que le dejó la sesera derretida como en aquella divertida escena de don Quijote colocándose el yelmo con los quesos espachurrados. Fue entonces cuando Newton comprendió la solución al problema: había que apartar las manzanas podres. Gracias a Newton sabemos cómo limpiar la política, la actividad más digna a la que pueda dedicarse una persona, el servicio a los demás. En España se ha dado la cifra de 445.568 políticos y hasta el académico Reverte la tuiteó sin remilgos. No es...

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