Kennedy

He conocido a un señor líquido, transparente, su silueta se recorta contra las puertas de cristal del supermercado al que voy un par de veces por semana. Pero es una ilusión óptica, sé que es invisible porque cada día entran y salen compradores, deprisa, deprisa, con bolsas y carritos, y ni le ven ni le saludan, forma parte del mobiliario urbano ante el que pasamos sin decir palabra. Si le vieran, le saludarían, ¿no?, porque él recibe a todos con una sonrisa franca e ingenua, se le ilumina la cara como una raja de sandía con perlas. Quizás sea...

Read More