Esta columna me ofrece cada semana la ocasión de reflexionar para ser mejor persona o intentarlo, que no es fácil. Es un ejercicio sanador: de viernes a viernes la columna brota como manantial, crece libre como adolescente y luego reposa hasta que, como dice Noemí Sabugal, cae la fruta madura.

En este proceso me impongo la disciplina de escribir sin insultar, pero ¡cómo me cuesta! ¡Qué ganas de mandar a tomar por saco a media docena de esperanzas aguirres! Sería envilecerme y yo escribo, ya lo he dicho, para procurar ser mejor.

La fruta ha madurado esta semana viendo los encierros de San Fermín en TVE1 y cómo un helicóptero salva a un oso polar, en La2. Y recordando las fiestas del pueblo, donde enterraban una gallina viva, asomada la cabeza, y había que matarla a pedradas. ¡Qué risas!

Intenté imaginar algo así en la Grand Place de Bruselas, pero no me sale. Me sale una España cañí y repugnante, suponiendo que el Reino de Navarra, con sus fueros carlistas preconstitucionales, sea parte de España. Me sale Esperanza Aguirre afirmando que “los antitaurinos son antiespañoles” y me obliga a confesar que soy un mal españolito, un pésimo patriota. Soy antitaurino: pido perdón a la Guardia Civil y a la Santa Inquisición.

Soy antitaurino porque me gustan los toros: ¡a quien no le gustan es a usted, que los quiere matar para divertirse y lleva a sus hijos al coso, para que aprendan a ser crueles desde pequeñitos! Me gustan los toros en libertad, pastando en las dehesas salmantinas. Me parecen una salvajada el Toro de la Vega, los toros embolados y enmaromados y, aunque sean incruentos, los encierros pamplonicas, por muy “española” que sea esa juerga retransmitida impunemente por TVE (¿servicio público?) en horario infantil. Todo espectáculo que maltrate a un animal como diversión me parece denigrante; y si eso, señora Aguirre, es ser antiespañol, considérenme usted y los de su caspa un apátrida.

No quiero pertenecer a esa patria tan suya; preferiría tener pasaporte de un país donde no se maten animales por diversión y donde no me insultaran y excluyeran por estar en contra de todos los espectáculos taurinos, incluidos los Sanfermines.

Imagen portada: blog Urania en Berlín.
La Nueva Crónica, 13 de julio de 2014

Antitauromaquia.es

Citas de Manuel Vicent