En las últimas décadas hemos asistido al cierre del carbón desordenado, mentiroso y corrupto (¿dónde están los fondos europeos, matarile, rile rile?), al saqueo de montes, valles y ríos, a la despoblación y envejecimiento, y a la entrega gratis total de los recursos naturales del Bierzo a media docena de empresas coloniales, incluida alguna multinacional sin escrúpulos. Todo ello sin debate democrático, a espaldas de la ciudadanía, en una Comunidad envilecida por treinta años de gobierno monocolor y medios de comunicación amordazados.

Ahora que por triplicado —Gobierno Sánchez, PP y Podemos— se propone una Ley de Cambio Climático y Transición Ecológica, la sociedad berciana debería asumir la responsabilidad de escribir su propio plan estratégico. Nuestro futuro no se puede seguir firmando en un despacho de Valladolid, la nueva capital del Imperio. Como decía al principio doña Beatriz: “El territorio está preparado para poner en marcha un modelo único en el mundo de singularidad que una la parte agrícola y ganadera, la gastronomía, el turismo, el patrimonio y los recursos naturales” [Infobierzo]. ¡Arriba las ramas!

Fotos: Anxo Cabada
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