Supongo que Feijóo ya habrá ordenado una investigación sobre PESCANOVA en el IGAPE…

Deberíamos seguir hablando de la “crisis de la cremita”, ya saben, las fotos del presidente gallego Feijóo practicando la austeridad en un yate. La pregunta que nos hacíamos los periodistas en el Parlamento Gallego no era si hay más fotos o no; sino, ¿cuándo saldrán? El debate fue triste, depresivo: aunque un periódico afirma que “Feijóo salió indemne”, muchos opinamos que está seriamente tocado, muy afectado. El stress de Feijóo, el semblante de Rueda y las lágrimas de Beiras no engañan.

Mientras la mano negra prepara el próximo fascículo, quiero hablarles de un nuevo producto del capitán Pescanova: “Millones liofilizados al vapor”. ¡Cómo avanza el I+D+i con dineros del IGAPE! (Pescanova recibió durante lustros las más cuantiosas subvenciones de la Xunta de Galicia).

Veamos los hechos: el Titanic de la pesca gallega, el Elcano de la acuicultura mundial, el buque insignia de la retórica empalagosa, se hunde. De su balance se han evaporado mil quinientos millones de euros, quizás más. Según fuentes de la banca acreedora, “el grupo tendría una deuda que rebasaría los 2.500 millones de euros, 1.000 millones más de los reconocidos, aunque la cifra total aún se desconoce” (CincoDías).

Otro agujero negro en el inmenso big-bang financiero: ¿Cómo se pueden evaporar 1.500 millones de euros en un balance? La CNMV y Hacienda han abierto expedientes y exigen las cuentas del ejercicio 2012, que siguen sin aparecer. Los pequeños inversores acaban de querellarse ante la Audiencia Nacional. Aún no hemos escuchado al Presidente de la Xunta abrir una investigación interna en el IGAPE y, de paso, urgir a la Fiscalía Anticorrupción para que se interese por un asunto que pone en peligro 10.000 puestos de trabajo.

Mientras, para ganar tiempo, en medio de una guerra de accionistas sin cuartel, Pescanova despide a su auditora, BDO, firma de prestigio internacional con 1.118 oficinas en 135 países, que tiene entra sus clientes a Telefónica, Bankinter, Seur, Porsche, Michelin, Banesto, Santander Central Hispano, Correos, Grupo ING, BBVA, Ferrovial, Cepsa, Codorníu, Repsol y, hasta la semana pasada, a Pescanova.

¿Se habrán inventado los de BDO los balances como Bárcenas sus papeles? ¿Habrán escrito la deuda a mano en una libretica? ¿Hay también cuentas en paraísos fiscales? La banca ha encargado una revisión a KMPG “que está encontrando muchas resistencias para acceder a las cuentas del grupo”. Viva la transparencia financiera. Está bien que alguien audite a los auditores, todos conocemos fallos clamorosos e informes congelados o precocinados, como los del capitán Pescanova; pero no parece que cortar la cabeza de BDO sea el problema ni la solución. La pregunta que el Consejo de Pescanova no ha contestado es ¿dónde están los 1.500 millones de deuda evaporada y liofilizada que faltan en su balance? ¿Por qué cloaca se han fugado?

Algún barco de Pescanova con base en Argentina está ya amarrado a puerto por falta de dinero para gasóleo y el grupo tiene liquidez para cinco días. Pero la penosa web oficial de Pescanova incluye como tercera noticia ésta del año 2010: “El Presidente de Pescanova, Gallego del Año”. Pronto tendrán que retirarle el título como a los señoritos de las cajas de ahorro, Méndez y Gayoso, las medallas de oro de A Coruña, Lugo y Vigo.

¡Millones evaporados, empresas de humo, país de botafumeiro!

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