El ecologista Pepe Álvarez de Paz defiende un modelo de desarrollo rural sostenible, compatible con la conservación de la Naturaleza, y lo hace en algunas de las páginas más hermosas y lúcidas de su libro Nombres propios, con descripciones propias de un naturalista a la manera de Joaquín Araujo o Mónica F. Aceytuno: «Allí la garza real, consciente de su envergadura, quieta como una estatua sobre el espejo del agua, espera paciente a que pase cerca de su pico el nutriente…».

Pepe es “uno de esos seres raros capaces de sentir compasión por las generaciones futuras”, como él mismo describe a los ecologistas, a los que anima y exhorta en la lucha por la defensa del Bierzo limpio y sostenible: «Adelante, amigos, los molinos no son gigantes, son molinos y tienen los pies de barro».

[Foto: Sierras de Gistredo, de Anxo Cabada]

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