¿Cuál es el secreto de «Os Viaxeiros da Luz»? Han pasado 25 años desde que un grupo de desconocidos nos reunimos para formar primero un equipo y luego una gran familia. Actores, músicas, cámaras, chóferes, scripts, guionistas… toda la parentela necesaria para hacer un programa de TV.

Hace un cuarto de siglo, en 1990, ese equipo rodó la mítica serie de TVG «Os Viaxeiros da Luz», una de las más premiadas y con mayor audiencia. Acababa de nacer la televisión gallega y una tropa de viajeros de la Ilustración a caballo, en globo y en barco era un acontecimiento. Recorrimos Galicia de punta a cabo siguiendo el consejo de Risco, la tierra de uno debe conocerse a pie. Nuestro lema fue: “Viajar para ver, ver para comprender, comprender para compartir”.

Quienes empezamos el viaje como extraños, hicimos una piña humana –cabalgar, comer, dormir, pelear, discutir, llorar y amar juntos durante 40 días y 40 noches une para siempre–, y acabamos la aventura siendo una gran familia. TVG emitió la serie (puede verse en Youtube), recibimos el Premio Galicia de Comunicación y muchos aplausos, y la vida continuó.

El corazón de aquel equipo siguió latiendo durante este cuarto de siglo: nos reunimos, damos un paseo, nos abrazamos y regresamos a nuestras vidas. Esta semana hemos celebrado 25 años juntos con una fiesta entrañable en Cangas do Morrazo, donde anida la felicidad; y nos preguntaban cuál es el secreto de «Os Viaxeiros da Luz». Yo os lo diré.

El dinero abre puertas, pero no todas; no habría dinero bastante en el Bundesbank para pagar aquella locura ni Amancio Ortega en su inmensa riqueza podría comprar un solo minuto de nuestra aventura. La inteligencia y el buen hacer profesional ayudan, pero el único secreto es que lo hicimos con el corazón, con la mirada limpia y con amor a nuestra tierra. Era una locura, nos lo dijeron muchas veces y lo olvidamos muchas más: hicimos lo que teníamos que hacer y lo hicimos bien.

La Nueva Crónica, 18 de octubre de 2015