A partir de ahora, un político digno de respeto será el que nos diga la verdad: que este paro estructural y sistémico ha venido para quedarse, que en los próximos veinte años España no creará, ni de coña, 300.000 empleos al año, ni la mitad de la mitad; y que aún no hemos tocado fondo. Las cosas son como son, sin más mentiras.

Ya son casi seis millones las personas en España que no tienen trabajo, la cifra más alta de la historia ¡y subiendo! Como la realidad es terca, cada vez que alguna autoridad, un político o un economista afín al régimen (al de Merkel, me refiero) venga a decirnos con amables palabras y media sonrisa “vamos a salir de la crisis”, o “se ve el final del túnel” o “pronto se van a crear puestos de trabajo”, hay que pararse en jarras frente a él o ella y, mirándole directamente a los ojos, decirle:
-Mientes, bellaco (o bellaca).
Mentía la vicepresidenta Salgado con sus brotes verdes, miente la ministra de Trabajo Fátima Báñez con sus visiones celestiales, miente el comisario europeo Almunia que hoy da una de cal y mañana una de arena. Mintieron Feijóo, Pachi y Jorquera en campaña, mentirán Mas y los demás en Cataluña. “Si me votáis, voy a crear 20.000 trabajos jóvenes” prometía un inconsciente en la pasada campaña gallega. Digámosle:
-Tururú.

Mienten como bellacos. No mienten compulsivamente y a la cara. En España NO se va a crear empleo, al menos durante toda la próxima década, eso lo saben hasta los niños de teta. El paro pasará a ser sistémico, como la banca ésa que tanto necesitamos; nuestra sociedad tendrá que digerir el paro y metabolizarlo y todo lo demás son cuentos chinos. No saben sumar, nos toman por tontos, o ambas cosas. España tenía en 2007, antes de la crisis, una tasa de paro del 8,6%, que ha subido 16 puntos y llegará en 2013 hasta el 26,1%. Sabemos que en épocas de crecimiento se puede reducir la tasa de paro como mucho un punto por año, de modo que para reducir 16 puntos y volver a la tasa de 2007 necesitamos 16 años, pero ¡¡16 años de crecimiento ininterrumpido!!
Para eliminar los seis millones de parados, serían necesarios 20 años de vacas gordas a un ritmo de creación de 300.000 puestos de trabajo al año. Además, expulsar a unos cuantos inmigrantes y enviar a la emigración a miles de jóvenes, el sector más dramáticamente castigado por la crisis. Basta, pues, de representar la farsa del rey desnudo riéndose de los parados en sus barbas: nadie cree, salvo la ministra Báñez, que se vayan a crear nuevos puestos de trabajo, igual da que da lo mismo con/sin recortes, con/sin rescate. Lo mejor será ir mirando al monstruo cara a cara y a los cantamañanas que nos venga a contar una milonga hacerles un buen
–Tururú.

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