“Lo pequeño es hermoso” es un ensayo del economista Schumacher, considerado uno de los cien libros más influyentes del siglo XX. Aunque, a decir verdad, ha influido poco en las castas dirigentes instaladas en el desarrollismo y el crecimiento a todo trapo, a costa de perpetuar la desigualdad y cargarse el planeta.

En dirección contraria al petróleo y al gran capital, procuro resetear mi vida para pasar del (falso) crecimiento al “decrecimiento sostenible”, una forma de economía budista que establece un nuevo pacto de equilibrio entre el ser humano y la Naturaleza.

No se trata de tener, sino de disfrutar; no necesitamos poseer, sino compartir; más que acumular peso, debemos ir liberando lastre, hasta regresar al verso primero, “ligeros de equipaje, casi desnudos, como los hijos de la mar”.

Durante años hemos adorado el becerro de oro. “Todo esto te daré, si me adoras”, dijo el diablo Mercado al consumidor, y la bruja Publicidad, disfrazada de vistosos colores, nos sedujo con sus senos de silicona. Durante lustros, Mercado nos dijo qué debíamos comprar y lo hicimos: fascículos, enciclopedias, vajillas, cursos de inglés, pisos con hipotecas vitalicias, roperos para un regimiento de infantería.

Coleccionamos pongos, sellos, monedas, relojes, cuadros, alfombras, álbumes de viaje, figuritas de porcelana, recuerdos de las cataratas del Niágara con el rótulo “Pepe estuvo aquí”, estorbos llenos de polvo. La vida nos demandó inventarios, recuentos, abrillantar las platas, conservar el visón, sacudir estantes de libros nunca jamás leídos, ni siquiera abiertos. Acumulamos, acumulamos, acumulamos…

“Lo pequeño es hermoso” significa una casa pequeña, un pequeño huerto, la ropa imprescindible, un par de zapatos cómodos, solo aquellos libros que realmente leas, solo las películas que puedas ver cien veces sin cansarte, nada de polvo en los estantes y muchos polvos en la piel. Micro-estados, pequeñas naciones, empresas pequeñas, economía budista, todo a escala humana. Urge una limpieza general, un lifting doméstico integral y quedarnos solamente, como en la canción de Serrat, “con aquellas pequeñas cosas”. Que lo sepas.

La Nueva Crónica, 11 de mayo de 2014
Ilustración original de Raiss El Fenni (Tánger)
Schumacher: Lo pequeño es hermoso (descargar pdf)
Serrat: Aquellas pequeñas cosas