Feria del Libro de A Coruña 2020.
 
Quiero expresar mi agradecimiento a los lectores y lectoras que el domingo pasado se acercaron a los Jardines de Méndez Núñez en A Coruña, y se pasaron por la caseta de firmas de la Feria del Libro con su ejemplar de Antártida: algún conocido, pero también muchos desconocidos, visitantes, paseantes, familias con niños. Saber que se llevan las páginas fresquitas de Antártida para leer a la sombra o en la playa, es una hermosa sensación para el autor: es la verdadera razón de escribir. Derramarte ante los ojos curiosos.
 
Gracias al Concello de A Coruña; a mi magnífico editor, Eduardo Riestra, y sus Ediciones del Viento; a los amigos y amigas Patticonfusos y Viaxeiros da luz y sus consortes o consortas, siempre fieles; a Paco Outeiro, Toti y Amalia, al semiólogo y poeta Chema Paz Gago; a Carlos Olmo Bosco, colega viajero en su blog Vagamundos; al compañero de aventura y periodista intrépido de LaSexta, Carlos Prado Pampín y Anca, por su complicidad y afecto, por los recuerdos inolvidables de nuestra navegación compartida a bordo del Hespérides
 
Pero, sobre todo, gracias a los anónimos paseantes, coruñeses o forasteros de cualquier parte, bienvenidos siempre, por su disciplinada responsabilidad, buscando libros con la mascarilla y el gel, de dos en dos, respetando colas, espacios, tiempos, demostrando su amor a la lectura, su pasión por los libros, a pesar de tanta incomodidad. No es heroico (heroico es apagar los incendios en Lobios o atender la UCI de cualquier hospital con traje protector a 40º), pero sí es un magnífico mensaje: Sigamos leyendo páginas de esperanza.