¿Qué pasó en la Central Térmica de Ponferrada en 1953? ¿Tal vez hubo algún accidente? ¿Funcionaban bien las calderas Oerlikon, suministradas por Alemania? ¿Por qué tuvieron que venir ingenieros alemanes a cambiarlas? ¿Qué pasaba con la fusión de las cenizas? ¿Cuántas amas de casa ponferradinas recuerdan que no podían tender la ropa porque todo se cubría de carbonilla? ¿Quiénes, cuántos bercianos respiraron aquel Nunca Máis de humo y azufre? ¿Con qué consecuencias?

Endesa ganó 1.551 millones/€ en 2018, un 4% más respecto de los 1.452 millones de beneficio en 2017… “y aspira a ganar 6.300 millones hasta 2021”. Al tiempo que “Endesa pone fin a los beneficios sociales que disfrutan sus 27.000 jubilados”, nos enteramos de que su  presidente, Borja Prado, se ha llevado crudos 40 millones de euros en diez años de trabajo, que no está nada mal, cuatro millones al año, no los ganan todos los trabajadores juntos de las subcontratas de Compostilla en un siglo.

Pero aún habrá quien defienda que Endesa ha sido y es muy beneficiosa para El Bierzo. Yo barrunto que ha sido y es una gran depredadora económica y ecológica del Bierzo; por decirlo de otro modo, Endesa ha sacado del Bierzo mucho más de lo que ha dado a esta comarca. ¿Por qué no hacemos las cuentas?

(…) Para hacer bien las cuentas —las de Endesa, las del sector minero y las del Bierzo—, hay que anotar en el balance todos los costes ocultos de la minería y de las térmicas. En el haber, el hermoso poblado de Compostilla, los sueldos ganados por miles de trabajadores y sus familias, la luz gratis y el economato; en el debe, los abortos, las niñas muertas por sarcoma como Ana, los mineros con los pulmones abrasados por la silicosis, la lluvia ácida y el tsunami de carbonilla sobre los tejados de la ciudad, y la destrucción ecológica del Bierzo. En el haber, el dinero fácil a corto plazo, las fiestas y propagandas; en el debe, la pobreza y la enfermedad a largo plazo, el silencio y el miedo.

Definitivamente, debemos revisar a fondo la contabilidad de Endesa: los 40 millones de su Presidente y los 6.000 millones que se van a embolsar los italianos de ENEL con el aplauso de los papanatas locales. Necesitamos una Comisión de la Verdad. 

[Leer artículo completo en La Nueva Crónica].

Enlaces:
Carbón, de Sara Velasco, editorial papelesmínimos, Madrid, 2018.
Diario.es: «Mi padre y mi hermana murieron por la contaminación de esos volcanes malignos que son las centrales de carbón».
—Informe El lado oscuro del carbón.