“Históricamente -dice Paul Connett- hemos dado tres respuestas a nuestros problemas de residuos: quemarlos, enterrarlos o arrojarlos al mar”. 

 

Voy a hablarles de la mafia. No me refiero a la mafia local, que estamos en horario infantil, sino a la mafia napolitana y siciliana, la de Vito Corleone y El Padrino; y más concretamente, a un asunto que debiera preocuparnos a todos los ciudadanos y no solo a los ecologistas: la relación entre la mafia y la basura.

Les hago una pregunta: ¿Por qué en la sociedad actual la basura, en lugar de disminuir, crece cada día más y más?

La respuesta es sencilla: porque es un negocio, un inmenso negocio, en manos de la mafia. Y cuanta más basura se produzca, mayor será el negocio. Es la mafia ―en Sicilia, por supuesto, estas cosas aquí no ocurren― la que controla las millonarias concesiones municipales, los monopolios de recogida de basuras, la venta de contenedores, los basureros y las incineradoras de residuos, el último círculo de un Infierno digno de Dante.

Desde hace tres décadas hay un movimiento ciudadano, Residuo Cero, que plantea la eliminación de basuras mediante las tres “R”: Reducir, Reciclar, Reutilizar, cuyo modelo funciona con éxito en ciudades de todo el mundo, desde California a Italia, pasando por Camberra o Nueva Escocia.

“Históricamente ―dice Paul Connett, principal teórico de la solución Residuo Cero, a quien tuvimos el honor de tener en Ponferrada en 2018 como conferenciante principal en las jornadas contra la incineración―, hemos dado tres respuestas a nuestros problemas de residuos: quemarlos, enterrarlos o arrojarlos al mar”.

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