Valentín Carrera dirige un filandón en Villar, con cata de vinos y magosto, desde el que reivindica recuperar la tradición de “un punto de convivencia”.

por Mar Iglesias, LNC, 21/30/2018.

 

A trago lento y consabido, revolviendo los recuerdos y escuchando la voz de una casona con tiempos atesorados, es como pretende vivir Villar de los Barrios su primera cata filandón este viernes a partir de las 20:00 horas. Es un encuentro con tres partes y un final único «conseguir un punto de encuentro y convivencia» entre todos los participantes, desconocidos o conocidos, explica el escritor Valentín Carrera, encargado de dirigir el filandón, brindando con el vino berciano, del que ser consciente gracias a la cata dirigida por la enóloga Nuria Gancedo.

Las castañas también se suben a la cita, porque no hay reunión de otoño sin magosto y las nieves llaman a que el fruto chispee entre la lumbre para dar sabor a una tarde compartida. Es la fiesta de las hojas caídas que regresa recuperando una tradición conocida, no solo en casa. Es la vuelta a la rueca de las hilanderas, las que ‘fiaban’ (hilaban) mientras derrochaban historias, la «rolda das vellas» en Galicia, recuerda Valentín Carrera o la «rolda das mulleres casadas», tal vez con más expectativas que la primera. Todo en torno al fuego, en círculo y con la luz de las velas acompañando una copa de vino en la mano «es una tradición oral que queremos que nos permita ver que podemos prescindir del teléfono móvil y del dichoso whatsapp dos horas».

Y, en ese tiempo «soltar la imaginación y recuperar las historias de la infancia que nos contaron nuestros padres», esas, o las que se vayan hilvanando desde ese compartir. Al final, el hilo de las historias se convierte en el resultado de esas hilanderas «es una forma de encontrarse que estamos perdiendo por culpa de que siempre está en medio la televisión o el móvil. Hay que recuperar el tiempo de la conversación», dice Carrera. Dos horas «de calidad», se abren desde una casona en la plaza del Herrador de Villar, un sitio particular, donde escuchar, dejarse oír, frenar y «desengrasar», dice el director del filandón, venciendo la timidez y «bebiendo compartido», provocando que la garganta cante.

 

LECTURA: Notas para un filandón.