Plan A und Plan B

Lo que yo quiero y deseo con todas mis fuerzas es que el presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, de viaje en la Cuba donde habita el demonio con rabo y cuernos, tenga razón y finalmente la petrolera mexicana PEMEX encargue a los astilleros gallegos dos floteles, o mejor cuatro. Pero si ocurriera, por desgracia, que en la licitación internacional en curso, otro país competidor, otro astillero más potente, se alzase con el santo y la limosna, la única pregunta que le formulo al Presidente, respetuosamente, es: si PEMEX no encarga los floteles a Galicia, ¿cuál es su Plan B para Vigo y Ferrol?

Lo que yo anhelo vehementemente es que Galicia conserve lo poco y devaluado que le queda de su desmantelado sistema financiero, manteniendo a flote los restos del saqueo de CaixaGalicia y Caixanova, con la mayor proximidad posible al ahorrador modesto, a las familias y a las PYMES. Pero me cuestiono si, en caso de que NCG Banco sea vendida, o regalada, al mejor postor antes de acabar este año, ¿hay un Plan B para una necesaria e imprescindible banca gallega?

Lo que yo quiero y deseo es que la gran marca Pescanova no se desgüace, sino que viva largos años y produzca millones de sabrosos langostinos para celebrar la Navidad en todos los hogares españoles. Pero, visto el atraco perfecto organizado en Pescanova por el empresario modelo, gallego del año y otros méritos, don Manuel Fernández de Sousa, y viendo cómo las aves Coragyps Urgoiti atratus, Torgos Carceller tracheliotus y otros buitres financieros sobrevuelan los restos del cadáver, me pregunto si en caso de que “la primera multinacional española de alimentación” entre en liquidación y subasta, la Xunta de Galicia tiene al respecto algún Plan B con el que cortar la hemorragia por la que se desangra la economía gallega.

Lo que este cronista y toda la comarca de Ferrol, desde el primero al último de sus habitantes, deseamos es que Navantia no haga ni un solo despido, sino que encuentre un filón de contratos en el hipercompetitivo mercado internacional, incluso al precio de pagar aquí sueldos semiesclavistas como pagan allí, que acabaremos deslocalizando la esclavitud y el colonialismo inverso. Pero si ocurriera que lo de Navantia es un fracaso y un fraude de la pe a la pa, con una dirección terca e inútil, convendría saber, por el bien de todos, si la Consellería de Industria tiene un Plan B con el que sofocar el incendio social de la ría de Ferrol, cuyo drama crece cada día.

Y si llegásemos a la conclusión de que el presidente de Galicia no tiene Plan B para PEMEX, para NCG Banco, para Pescanova, para Navantia, para Pórtico, Blue Sens, Sargadelos, Freiremar y otras 270 empresas gallegas en quiebra, lo que de verdad me gustaría saber es si tenemos un Plan B para sustituir a Núñez Feijóo. No vaya a ser que, ante el panorama, le coja gusto al mojito cubano y se quede a conspirar en la isla, como un vulgar Carromero, y aquí tengamos que apandar solitos con un país en ruinas. ¡Vuelva, Presidente, que aún quedan algunas empresas por cerrar: Galicia le necesita!

Ilustración: marketing de guerrilla
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