La suerte está echada: en julio recibiremos al gran jefe indio Obama con un Gobierno de Gran Coalición, presidido por un indiferente cooptado por el IBEX-35. No lo afirmo yo ni me agrada: está en todas las encuestas y en los análisis de plumas mejor cortadas, empezando por el lúcido Enric Juliana en La Vanguardia: “Esta vez rodarán cabezas”.

Aznar, anticipándose, ha exigido “sacrificios personales”. Así pues, será un gobierno sin el lastre de Rajoy y sus modelos de conducta (“Quiero un gobierno como el de Jaume Matas”, “Rita, eres la mejor”, “Rus, te quiero”). Rajoy está amortizado y achicharrado, y pasará a la historia como el peor presidente de la democracia. Sus fieles vestirán de luto y todos los demás de alivio.

Será una coalición sin Pedro Sánchez: no busquen fuera, se lo ha cargado su partido. La magnífica actriz Susana Díaz, en el papel de Salomé, ya tiene preparada la bandeja de plata para servir la cabeza del Bautista la misma noche del 26J: una decapitación injusta y precipitada; Pedro Sánchez merecía otra oportunidad, pero política y justicia son conceptos incompatibles.

Hay tres razones por las que habrá Gran Coalición de drones teledirigidos: el miedo, el miedo y el miedo; o como editorializa El Pais con desvergüenza escolástica, burlándose de Podemos: “Ni un día sin guiños populistas que apelan a emociones y esquivan debates”. Exactamente eso, pero colocando el embudo al revés: lo estrecho pa ti, Juan Luis.

Una viejecita asustada me pregunta qué será de su pensión si gobiernan “esos de Podemos”. Su miedo es real y sincero. La lluvia pertinaz ha calado: ¡Que viene Maduro, que vienen los comunistas! ¡Que vienen los rojos!

El eficaz discurso del miedo predica que los 7.215.530 votantes del PP son sensatos y benefactores de la Humanidad, mientras los 6.112.438 votantes de Unidos Podemos son unos inconscientes, comunistas y bolivarianos. Cuanto más simple sea la simpleza, más posibilidades de éxito. En millones de personas de buena fe, un hipotético gobierno de Podemos produce miedo no, lo siguiente: pánico.

Aunque los menores de 35 se parten de risa con emoticones, la campaña del terror a Podemos funciona de perlas en las capas sociales permeables al miedo: pensionistas, tercera edad, los más frágiles. Esto sí es un éxito en diferido de Rajoy y Rivera. ¿Te imaginas un gobierno con el CNI en manos de Pablo Iglesias, Carolina Bescansa en Educación, Garzón en Trabajo y Monedero en Asuntos Exteriores? Uhhh, qué miedo. Igual hasta le encargan Defensa al Jemad del PSOE, Justicia a Jueces por la Democracia y Cultura a un poeta. ¡Qué miedo!

Mejor “implementar” algo que tranquilice a las viejecitas asustadas, un Gobierno de Notables de poca memoria y lecciones al prójimo: el presunto ladrón Rodrigo Rato, ministro de Hacienda; el delincuente sociata Roldán, director de la Guardia Civil, y el multi procesado opusdeísta Cotino, director de la Policía Nacional. Conviene que las cloacas del Estado y las visitas papales estén en buenas manos, con ministros asesorados por el ángel Marcelo.

Para Educación, don José Ignacio Wert, si renuncia a su nidito de amor en París, pagado por todos nosotros. Para resolver lo del AVE gallego, volvemos a Magdalena Álvarez; como ministro de Trabajo y ERES sevillanos, nadie mejor que el también imputado Griñán; y el honrado Manuel Chaves, me-llamo-Felipe-y-pongo-la-mano-en-el-fuego, ministro de Autonomías y Autonosuyas. Convendría recuperar a Jaume Matas para Medio Ambiente; y al corrupto señor Soria, ministro de Economía y Paraísos Fiscales.

Para Vivienda, la tertuliana socialista de extrema derecha María Antonia Trujillo; en Interior, Corcuera, que está en plena forma y también oye voces; en Justicia, oiga, recuperemos a Bermejo; y en Educación, a monseñor Cañizares. Todos ellos presididos por el hereu Francisco Camps, que apunta maneras, con Rita Barberá de portavoza. Esto sí que sería un auténtico Gobierno de Notables de acreditada trayectoria, “con experiencia de gobierno”, y lo que se dice, de fiar.

¡No como esos peligrosos comunistas de Podemos!

El pronóstico pesimista queda hecho. Vivimos en una democracia tutelada y algo golpista que no va a permitir un gobierno de Podemos ni aunque sobrepase al PP en votos y escaños. ¡Ni de coña!

La “inmadura” sociedad española es mayoritaria de izquierdas, como reflejan sin tregua el CIS y todas las encuestas, pero en julio habrá un gobierno de derechas, presidido por algún amigo de PRISA, con una abstención del socialismo clientelar andaluz que reventará definitivamente las costuras del PSOE.

Con el volcán británico en erupción (previsible triunfo del BREXIT o empate tan ajustado que implica crisis europea, sí o sí) y la guerra en Siria y Libia llamando en pateras a las puertas del Mediterráneo, el gran jefe indio Obama no viene de paseo. Mariano Rajoy y Pedro Sánchez están nominados y lo saben. El tonto útil Albert Rivera, convertido en irrelevante, será desechado como un kleenex en cuanto se limpie los mocos la mano que mece la cuna de Venezuela.

Y en cuanto a Unidos Podemos y su brillante catálogo de Ikea [antes de seguir insultando, lean la letra pequeña], quizás tengan que esperar dos años más, hasta que el derrumbe del PPSOE sea absoluto. Pero dos años en política son una o dos eternidades. La suerte está echada.

Foto: web Hemav

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