Diccionario RAE: “Cotilla: persona amiga de chismes y cuentos”. La juez Lara, instructora del caso Pokemon, que sigue empantanando el lodazal de la política gallega ante la impasibilidad de PP y PSOE, cuyos líderes Feijoo y Besteiro se tapan las narices y miran para otro lado, levantó el lunes pasado el secreto de 31 tomos del sumario Pokemon, que se suman a los 26 tomos desclasificados en enero.

La punta del iceberg de estos 18.000 nuevos folios ha empezado a publicarse, dando a conocer conversaciones que causan estupor y sonrojo; pero ya han corrido los ectoplasmas a decir que “son cosas sin importancia penal, cotilleos”, de modo que los alcaldes Orozco y Currás siguen en su sitio, impasible el ademán, y sus respectivos jefes de filas les sostienen la peana.

En los 57 tomos del sumario Pokemon no hay cotilleos; la juez Lara y la Policía Aduanera no son agentes de la Stasi alemana, espiando al vecino como en la película La vida de los otros. Lo que se cuenta en este grave sumario no son comidillas de “la vida de los otros”, señores Feijoo y Besteiro, es su propia vida política, la de sus partidos PP y PSOE infectados por manzanas podridas. Aquí los únicos amigos de chismes y cuentos son esos alcaldes suyos, concejales, hermanos, primos, cuñados y demás familia que aparecen en el sumario Pokemon con nombre y apellidos, que se dedican a hablar, un día sí y otro también, de asuntos privados y de intereses personales estando de servicio.

“Yo te puedo ofrecer trabajo por seis meses”, “¿Cómo tengo que hacer para adjudicar las obras a quien yo quiera?”, “Quería hablar contigo una cosa de lo que tienes en, de los papeles que tienes en tu cajón, ¿sabes?”, “De los papeles que tengo en mi cajón… ah, de los currículos…”, “Que su amigo Plexus le contó que tuvo que contratar al marido de María Pardo (concejala de Urbanismo) porque se lo pidió de no muy buenas formas con soberbia, que lo contrató como autónomo y después llamó al alcalde y le dio las gracias por haberlo contratado, que es por interés comercial”…

Y así dieciocho mil folios de cotilleos obscenos, a costa del erario público. Orozcos, Curráses, Liñares, Paulas, Bernardinos, Espadas, y un sin fin de chismosos que hablan con desparpajo y bajeza moral desde su despacho oficial, por el móvil del ayuntamiento, que pagamos todos, de sus cositas privadas. De enchufar a un militante, ya sea popular o socialista; eso sí, cada cual a los suyos, nunca se equivocan. Por no hablar de los navajazos internos que se tiran unos a otros, me río yo de las maras y los clanes sicilianos.

Las conversaciones del sumario Pokemon –y solo conocemos la punta del iceberg, ayer es.RadioGalicia anunció nuevas imputaciones y hoy la Jueza “reventó” la caja de seguridad de un testaferro- son obscenas no porque a jueves y policías les guste escuchar tanta podredumbre; son obscenas porque estos alcaldes y concejales son unos verdaderos cotillas y chismosos, murmuradores y alcahuetes con dinero público, indignos de representar a ningún ciudadano.

@ValentinCarrera